Image{multithumb}Siendo las 09:20 hs da comienzo esta comisión presidida por el concejal Francisco De Cesare, estando presentes el Presidente del Concejo Municipal Darío Barriga y los ediles Silvia Paz, Arabela Carreras, Silvana Camelli, Daniel Pardo, Laura Alves, Hugo Cejas, Claudio Otano, Darío Rodríguez Duch. Se encuentra presentes la Asesora Letrada Dra. Alexa Dal Bianco,  la Asesora del Bloque Concertación  Patricia Rodríguez y el asesor del Bloque PPR Agustín Martín.

Se comienza dando tratamiento al Proyecto de Ordenanza Nº 116/08 “Ampliación y/o renovación de plazos  - Servicio de Transporte público de Pasajeros”.

El proyecto se fundamenta en que el Estado Municipal encuentra anómalamente confeccionado su vínculo administrativo con las empresas prestatarias de transporte urbano de pasajeros.

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Como surge de la simple lectura de las ordenanzas aplicables en la materia, como así también de los contratos que son objeto de las mismas, no existen plazos convencionales entre las partes, circunstancia que a la fecha se ha visto superada por un escenario fáctico que devino en prórrogas tácitas.

Dicha anomalía afecta la sustentabilidad, la calidad del servicio, restringe inversiones y deteriora sus proyecciones futuras.

Las relaciones de la administración pública deben guardar el máximo apego a la normativa vigente, y sin hacer mérito del status en el cual llegan las concesionarias a la presente ampliación y/o renovación de plazos, lo cierto que el vínculo Estado – Prestador es perfectible.

Debe advertirse que el transporte urbano de pasajeros constituye un servicio público esencial, y es deber del Estado asegurar la regular prestación del mismo y promover su uso.

Debe la administración tener en miras la necesidad de resguardar los intereses de los usuarios en orden a la calidad, eficacia y eficiencia de la prestación del servicio. Proceder de del modo más factible que garantiza el sustento “permanente” en la prestación, evitando abandonos los servicios, desinterés y/o inseguridades laborales.

Han de ser tenidas en cuenta especialmente las dificultades en la prestación del servicio, las que no solo tienen raíces en cuestiones locales, sino también en la crisis macroeconómica de fines de 2001, época en la que la ciudad se vio sumida en un marco de altísima recesión, con un decaimiento en la potencialidad turística, y las unidades viajaban vacías producto del macro escenario afectado principalmente por el desempleo.

El servicio urbano de transporte de pasajeros ha sido uno de los sectores castigados por la intensa recesión, lo que provocó situaciones de rentabilidad negativa en la mayoría de las empresas nacionales, por lo que las prestatarias no han sido ajenas a los efectos de la emergencia económica, habiendo experimentado un detrimento en la ecuación económica del contrato frente al aumento de los insumos, sin que se hayan verificado aumentos de tarifa.

Durante la vigencia de sus concesiones, las prestatarias han tenido que sufrir una serie de circunstancias de orden general, ajenas a las mismas, totalmente imprevisibles y que han excedido holgadamente el riesgo empresario estimado al momento de la contratación.
La crisis del sector ha sido paliada de alguna manera por el Estado Nacional, mediante la entrega de subsidios y gas oil diferenciado, sin embargo, las empresas no han logrado a la fecha alcanzar una adecuada ecuación económica administrativa, con el riesgo de de perder en cualquier momento el auxilio estatal y encontrarse en total desamparo empresario, y el consecuente peligro de la fuente laboral dependiente. Ambos riegos son en definitiva, problemas que el Estado debe tender